El que la sigue.. ¡La consigue!

El que la sigue.. ¡La consigue!

Después de saludarla y ofrecerle asiento en la silla de confidente, me clavó la mirada, sonrió y me dijo…..ya no necesito ni quiero más presentaciones. Su cara, su expresividad, el brillo de sus ojos, grandes ojos de una cordobesa enamorada que se encontraba como en...